Libro de Isaías

El Libro de Isaías (en hebreo, ספר ישעיהו‎‎, sɛ.fɛr jə.ʃaʕ.ˈjɑː.hu) es el primero de los Nevi'im en el Tanaj judío y el primero de los Profetas Mayores en la Biblia cristiana.[1]​ El libro es identificado por un sobrescrito como la obra del profeta del siglo VIII a. C. Isaías ben Amoz. Tradicionalmente se pensó que todo el libro de Isaías fue escrito por el mencionado profeta, postura que fue reflejada en los primeros autores cristianos y que ellos mismos atribuyen a Jesús de Nazaret. [2]​ Esta fue la opinión de los rabinos y las Iglesias cristianas de manera unánime hasta el siglo XIX, y hoy sólo sostenida por minorías fundamentalistas.[3]​ La crítica interna ha demostrado que al menos una parte del libro fue compuesta durante la cautividad de Babilonia y después.[4]​El primero en expresar esta consideración fue el teólogo alemán-suizo Bernhard Duhm quién sostuvo que el libro se compone de tres colecciones separadas de oráculos:[5]​[6]​ a saber: Proto-Isaías (capítulos 1–39), que contienen las palabras de Isaías; Deutero-Isaías (capítulos 40–55), el trabajo de un anónimo autor del siglo VI a. C. escrito durante el Exilio, y Trito-Isaías (capítulos 56–66), compuesto después del retorno del Exilio.[7]​ Esta postura es actualmente admitida de manera universal entre los estudiosos de la Biblia, independientemente de su confesión religiosa y como tal se refleja incluso en los programas de estudios de seminarios y universidades confesionales.[8]​[9]​ Isaías fue una de las obras más populares entre los judíos en la época del Segundo Templo (c. 515 a. C.–70 d. C.).[10]​ En los círculos cristianos se le tuvo en tan alta estima como para ser llamado «el Quinto Evangelio»,[11]​ y su influencia se extiende más allá del cristianismo a la literatura y a la cultura occidental en general, desde el libreto de El Mesías de Haendel a una serie de frases cotidianas como «espadas en rejas de arado» y «voz en el desierto».[12]​

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